El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Cuba atraviesa una crisis profunda porque, a su juicio, no cuenta con una economía funcional. En declaraciones ofrecidas a Bloomberg, sostuvo que el sistema actual no permite generar crecimiento ni bienestar para la población.
Rubio señaló que el control del Estado sobre sectores clave ha frenado la iniciativa privada y limitado las posibilidades de desarrollo. Consideró que el liderazgo cubano prioriza mantener el poder político antes que aplicar cambios económicos de fondo.
Según explicó, incluso cuando han surgido oportunidades externas para impulsar reformas, las autoridades no han dado pasos que impliquen una apertura real. En su opinión, esa postura mantiene a la isla en un estancamiento prolongado.
El funcionario también abordó la relación de Estados Unidos con Europa durante foros internacionales. Buscó reafirmar la cooperación con sus aliados, aunque expresó diferencias en temas como comercio, energía y migración. Sus comentarios se producen en medio de debates en Occidente sobre el rumbo político y económico.
Mientras tanto, en Cuba continúan los problemas energéticos y financieros. El turismo, una de las principales fuentes de divisas, se ha visto afectado por la suspensión de vuelos de aerolíneas como Rossiya y Nordwind debido a dificultades para abastecer combustible.
La moneda cubana sigue perdiendo valor frente al dólar en el mercado informal, lo que refleja la presión económica. A esto se suman apagones frecuentes y escasez de productos básicos.
Algunos gobiernos europeos, entre ellos Alemania y Suiza, han actualizado recomendaciones para viajeros ante las limitaciones operativas en la isla. El escenario actual muestra una combinación de crisis energética, dificultades económicas y migración sostenida que mantiene a Cuba en una situación compleja.