El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado que muy pronto Washington contará con una presencia diplomática en Venezuela, en el marco de un proceso de normalización de relaciones tras meses de tensión entre ambos países.
Rubio explicó que ya hay un equipo diplomático trabajando “sobre el terreno” y que se evaluará la instalación de una representación estadounidense en Caracas. Precisó que actualmente alrededor de 70 empleados mantienen funciones en una instalación temporal para sostener operaciones y facilitar la transición hacia una misión diplomática más formal.
La reactivación de la presencia diplomática, suspendida desde 2019, permitiría a Estados Unidos obtener información en tiempo real y mantener un diálogo directo no solo con autoridades del gobierno venezolano sino también con representantes de la sociedad civil y la oposición.
Rubio dijo que confía en que es posible avanzar en ese camino, al tiempo que admitió que aún existen “puntos muy duros en el camino” y que será necesario observar las respuestas formales del gobierno venezolano a las iniciativas diplomáticas.
En paralelo, Estados Unidos ha notificado al Congreso que comenzó pasos preliminares para la posible reapertura de su embajada en Caracas, con personal temporal en funciones mientras se ajustan las operaciones y se estudian las condiciones para la vuelta formal de la misión.
Esta noticia se produce en medio de un contexto político complejo tras los recientes acontecimientos en Venezuela y las discusiones en Washington sobre su política exterior en la región, señalando un posible giro en las relaciones bilaterales tras años de distanciamiento.