
La iniciativa, prevista para entrar en operación en el 2029, apuntaba a garantizar energía para una presencia humana permanente en la superficie lunar e impulsar el sector espacial del Reino Unido.
La compañía británica Rolls-Royce ha detenido su ambicioso plan para desarrollar un pequeño reactor nuclear en la Luna, destinado a suministrar energía constante a las futuras bases, informa The Telegraph.
La empresa trabajaba en dos contratos con la Agencia Espacial Británica: el primero enfocado en el diseño conceptual del microrreactor y el segundo en el desarrollo de productos, principalmente en EE.UU. La iniciativa espacial contaba con una subvención inicial de alrededor de 12 millones de dólares del Gobierno del Reino Unido.