
El comunicador y analista deportivo Rolando Bauger abordó en El Sol de la Mañana varios temas clave relacionados con la historia del fútbol mundial, el simbolismo de las camisetas de las selecciones campeonas y el crecimiento del balompié en la República Dominicana, a 132 días de la próxima Copa del Mundo.
Bauger explicó el origen de las estrellas en las camisetas de las selecciones campeonas del mundo, recordando que fue una iniciativa de Brasil tras conquistar su tercer título en 1970. Indicó que no se trató de una disposición inicial de la FIFA, sino de una decisión brasileña que luego fue adoptada oficialmente debido a su impacto simbólico y comercial. También destacó la histórica controversia con Uruguay, que luce cuatro estrellas al sumar sus dos títulos mundiales y dos campeonatos olímpicos organizados por la FIFA antes de la creación formal del Mundial.
Durante su análisis, Bauger hizo un repaso de las selecciones campeonas del mundo, subrayando que solo ocho países han logrado el título, con Brasil a la cabeza con cinco Copas del Mundo, seguido por Alemania e Italia con cuatro, Argentina con tres y Uruguay, Francia con dos, mientras Inglaterra y España cuentan con un título cada una.

El analista también recordó hechos históricos como la ausencia inicial de Inglaterra en los primeros mundiales, pese a ser la cuna del fútbol moderno, y su sorpresiva derrota ante Estados Unidos en el Mundial de 1950, uno de los resultados más inesperados en la historia del torneo.
En el plano local, Bauger valoró positivamente la firma de un acuerdo entre la Federación Dominicana de Fútbol, el Ministerio de Deportes, el Ministerio de Educación y el INDRHI con la FIFA, mediante el cual el país se integrará al programa Fútbol para las Escuelas. Señaló que esta iniciativa beneficiará a más de 30 escuelas, capacitará entrenadores y monitores, y recibirá un apoyo inicial de 50 mil dólares, con el objetivo de masificar el fútbol y reforzar el vínculo entre educación y deporte.
Bauger sostuvo que el crecimiento del fútbol en las escuelas y comunidades podría convertirlo, con el tiempo, en uno de los deportes de mayor arraigo en el país, sin desplazar al béisbol, pero ampliando las opciones deportivas para la niñez y la juventud dominicana. Afirmó que el desarrollo del fútbol debe medirse por la ampliación de su base social y no por comparaciones directas con otros deportes tradicionales.