Luego de la reunión que sostuvo el presidente Luis Abinader este martes con representantes de los principales sectores industriales y comerciales del país, con el objetivo de garantizar la estabilidad de los precios de alimentos, productos y servicios básicos, el coordinador y comentarista de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, calificó este miércoles como lamentable los cambios en el Ministerio de Agricultura, asegurando que esa institución se encuentra estancada en medio de la crisis generada por la guerra en Irán, siendo clave para la garantía de estabilidad económica.
Martínez Pozo valoró como positivo el encuentro encabezado por el mandatario, al considerar que busca evitar un aumento directo en los artículos de primera necesidad, especialmente ante el impacto que podrían generar los combustibles en los costos de transporte y distribución.
Sin embargo, advirtió que, aunque el Gobierno no está de brazos cruzados, resulta difícil impedir totalmente posibles alzas, ya que cualquier incremento en el transporte termina reflejándose en los precios finales.
En ese sentido, también alertó sobre el riesgo de escasez de productos, lo que podría provocar un encarecimiento adicional en los mercados. Subrayó que, en este contexto, el Ministerio de Agricultura juega un rol determinante, pero criticó que los constantes cambios y la falta de consolidación de un equipo de trabajo han impedido avances concretos en los últimos meses.
El comunicador explicó que el conflicto en Irán podría seguir generando presiones en el mercado energético global, especialmente por la importancia del Estrecho de Ormuz en el tránsito de petróleo.
Indicó que la postura de Donald Trump apunta a una posible retirada de Estados Unidos del escenario, lo que reduciría la probabilidad de una escalada militar terrestre. No obstante, advirtió que cualquier alteración en ese paso estratégico tendría efectos negativos en los combustibles a nivel mundial.
Martínez Pozo señaló que, aunque se logren soluciones parciales, la recuperación de refinerías e infraestructuras afectadas tomaría meses, lo que prolongaría la presión sobre los precios internacionales y dificultaría los esfuerzos de gobiernos como el dominicano para contener alzas.
En cuanto a Haití, el analista destacó lo que definió como “una lucecita” ante la crisis, con el inicio del despliegue de una fuerza internacional enfocada directamente en el combate a las pandillas.
Explicó que este contingente, que alcanzaría unos 5,500 efectivos en los próximos meses, tendrá una misión ofensiva para desarticular las bandas armadas, a diferencia de intervenciones anteriores de carácter policial. La operación se desarrollaría bajo coordinación de Estados Unidos, en el marco de una misión internacional.
Según indicó, el objetivo es restablecer condiciones de seguridad que permitan la celebración de elecciones en el país vecino, subrayando que sin el control de las pandillas no será posible avanzar hacia un proceso democrático estable.
Finalmente, Martínez Pozo expresó su expectativa de que estas acciones tengan éxito, al considerar que la estabilidad de Haití también incide directamente en la seguridad y el contexto regional de la República Dominicana.