El economista Richard Medina se mostró de acuerdo con la propuesta del también economista Andy Dauhajre, quien ha sugerido al Gobierno utilizar parte de los recursos que mantiene en depósitos bancarios para dinamizar la economía en 2026, en lugar de recurrir a más endeudamiento o a una nueva reforma fiscal.
Durante una entrevista en el programa El Sol de la Mañana, Medina explicó que el Presupuesto General del Estado 2026 es muy similar al reformulado de 2025, con un gasto de capital en infraestructura que ronda apenas entre 2.4 % y 2.5 % del PIB, mientras que el pago de intereses de la deuda se proyecta en alrededor de RD$324,000 millones, una carga que calificó como elevada.
El economista advirtió que el Gobierno deberá colocar deuda por unos RD$402,000 millones para pagar compromisos anteriores y financiar el déficit del próximo año, una situación que atribuyó al aumento del gasto corriente y al peso creciente de los intereses. En ese contexto, consideró razonable la propuesta de Dauhajre de utilizar parte de los fondos acumulados desde 2020, 2021 y 2022, cuando el país se endeudó en exceso durante la pandemia.

Medina señaló que mantener grandes sumas en cuentas bancarias genera un “carry” negativo, ya que el Estado paga altos intereses por la deuda mientras recibe rendimientos mínimos por esos recursos depositados. No obstante, aclaró que no todo ese dinero puede utilizarse de inmediato, debido a diferencias jurídicas entre fondos del Gobierno central, empresas públicas y fideicomisos, por lo que recomendó transparentar cuánto es realmente aprovechable para financiar el presupuesto de 2026.
Presión por el pago de intereses
Medina explicó que, aunque en 2025 la factura de intereses fue algo menor por factores coyunturales y manejo de pasivos, en 2026 volverá a aumentar, lo que representa un reto fiscal importante.

Indicó que el déficit cuasi fiscal ha disminuido en los últimos años debido a la reducción de la deuda del Banco Central, aunque advirtió que podría volver a crecer dependiendo de las decisiones de política monetaria.
Estimó que la economía dominicana podría crecer cerca de un 4 % en 2026, influida en gran medida por la evolución de las tasas de interés y el desempeño económico de Estados Unidos, aunque el bajo gasto de capital actúa como un factor limitante.
Señaló que el presupuesto asume una depreciación del peso de alrededor de 6.3 %, pero advirtió que mientras no bajen las tasas de interés en Estados Unidos, será difícil prever con precisión el comportamiento del tipo de cambio.
Medina descartó impactos estructurales en el precio del petróleo por la situación venezolana, al recordar que su producción representa menos del 1 % del consumo mundial y que actualmente existe abundancia de crudo en el mercado.
Reconoció la caída de las tasas pasivas para los ahorrantes y el aumento en algunos préstamos de consumo, aunque anticipó que, si continúan bajando las tasas en EE. UU., el crédito y la inversión privada podrían dinamizarse en el país.