La República Dominicana se ubica en la octava posición entre los países de América Latina y el Caribe donde los turistas realizan mayor gasto promedio, según un ranking citado en el programa Almuerzo de Negocios, de Space 89.3 FM.
El listado es encabezado por Panamá, con un gasto promedio por turista de 2,162 dólares, seguido muy de cerca por Costa Rica, con 2,067 dólares. También figuran por encima de República Dominicana países como Perú, con 1,443 dólares, así como Belice, Ecuador, Colombia y Brasil.
Durante el análisis en el espacio radial, se planteó que estos promedios pueden resultar engañosos si no se detallan los parámetros incluidos en la medición.
Se cuestionó, por ejemplo, cuáles conceptos abarca el gasto promedio: hospedaje, alimentación, transporte interno y otros consumos, excluyendo el boleto aéreo que el visitante paga en su país de origen.
Asimismo, se recordó que en el caso de los cruceristas el gasto es considerablemente menor, rondando poco más de 100 dólares por visita, por lo que no entrarían en la misma categoría que el turista que pernocta.
En el programa Almuerzo de Negocios se destacó que, aunque algunos países como Belice reciben una cantidad reducida de visitantes —alrededor de 562 mil, según se comentó— su gasto promedio puede ser más alto debido a un turismo más exclusivo o de nicho.
No obstante, se consideró que la República Dominicana, por su volumen y tradición turística, debería aspirar a una mejor posición en el ranking.
Los panelistas señalaron que Panamá ha fortalecido su turismo de lujo y corporativo, lo que podría explicar su liderazgo en gasto promedio.
En ese sentido, plantearon la necesidad de que el Ministerio de Turismo no solo continúe promoviendo la llegada masiva de visitantes, sino que también enfoque su discurso en la efectividad del gasto y en diversificar la oferta más allá del modelo tradicional de sol y playa, que “ya tiene un techo”.
Entre las alternativas mencionadas figuran el impulso al turismo religioso, como el denominado “Camino de la Virgen”, una ruta que va desde El Seibo hasta la Basílica de Higüey, así como el turismo deportivo y de lujo.
También se resaltó la importancia de atraer mercados de alto gasto, como el asiático, y de potenciar nuevas experiencias que incrementen el valor agregado del destino dominicano en la región.