La embajadora de los Estados Unidos, Leah Campos, y el vicealmirante José M. Cabrera Ulloa, presidente de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), encabezaron la clausura del primer ciclo de entrenamiento para la conformación del “Equipo de Desmantelamiento de Laboratorios Clandestinos”.
Según un comunicado conjunto de las instituciones, con esta iniciativa, la República Dominicana se convierte en el primer país de la región en implementar una unidad preventiva especializada frente a la amenaza emergente de laboratorios de drogas sintéticas.
El nuevo equipo tiene como objetivo crear una unidad operativa altamente especializada capaz de intervenir, asegurar y desmantelar laboratorios clandestinos dedicados a la fabricación ilícita de metanfetaminas, opioides sintéticos como el fentanilo y nuevas sustancias psicoactivas (NSP).
Además, la unidad estará capacitada para el manejo seguro de sustancias químicas peligrosas, bajo estándares internacionales de materiales peligrosos (HazMat), priorizando la seguridad tanto del personal como de la ciudadanía.
De acuerdo a los detalles ofrecidos, la estructura del equipo integra capacidades tácticas, químicas, forenses, sanitarias, ambientales y legales, con la participación de múltiples instituciones estatales.
Entre estas figuran la Procuraduría General de la República, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), la DIGEMAPS, el CECCOM, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), el Sistema Nacional de Emergencias 911, la DAEH, el Cuerpo de Bomberos y varias unidades especializadas de la DNCD.
Durante el acto también estuvieron presentes la directora de la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley (INL), Rebecca Márquez, y el director de la Dirección Nacional de Investigaciones (DNI), Luis Soto, junto a representantes de diversas instituciones del Estado.
La capacitación fue impartida por la empresa NOBLE, integrada por expertos en desmantelamiento de laboratorios clandestinos, y auspiciada por la INL.
El programa incluyó cuatro fases de formación: Level B Training, Site Safety Training, Level A Training y Clan Lab Tactical Training.
Estas capacitaciones fortalecen las capacidades nacionales para la identificación de riesgos químicos, el uso de equipos de protección personal de alto nivel, el aseguramiento de escenas contaminadas, la preservación de evidencias bajo estándares internacionales y la coordinación interinstitucional.