Las intensas lluvias registradas en los últimos días han provocado una situación crítica en varias provincias del país, especialmente en la región Norte. En medio de esta emergencia, se han reportado casos de menores arrastrados por la crecida de ríos y cañadas, con saldo de fallecidos y desaparecidos en distintas localidades.
Uno de los casos más recientes es el de un niño de tres años, de nacionalidad haitiana, identificado como Badey, quien fue arrastrado por las aguas en Montellano, Puerto Plata, luego de que su vivienda se inundara de forma repentina. El menor permanece desaparecido desde la noche del 11 de abril, mientras sus familiares mantienen la esperanza de encontrarlo con vida.
Asimismo, el pasado 2 de abril un niño de nueve años falleció tras ser arrastrado por una cañada en el sector La Puya, en Arroyo Hondo, Distrito Nacional. También una niña de siete años perdió la vida en Villa Altagracia al intentar cruzar un arroyo junto a su abuelo, quien logró sobrevivir, mientras que un joven murió al ser arrastrado por un río cuando intentaba cruzarlo a caballo.
Las lluvias han generado inundaciones, desbordamiento de ríos y cañadas, así como deslizamientos de tierra que han puesto en riesgo a numerosas comunidades. En provincias como Puerto Plata, Santiago, La Vega y Valverde, las precipitaciones han provocado crecidas repentinas que han afectado viviendas y obligado a miles de personas a abandonar sus hogares.
Diversos sectores permanecen bajo el agua, con calles convertidas en corrientes que dificultan el tránsito y las labores de asistencia. Además, varias comunidades han quedado incomunicadas debido a daños en carreteras y el colapso de puentes, especialmente en zonas de Puerto Plata.
La situación se agrava por la interrupción de acueductos, lo que limita el acceso a agua potable. Ante el riesgo de nuevas inundaciones, miles de personas han sido trasladadas a albergues temporales o a casas de familiares.