El ministro de Justicia de Colombia, Jorge Iván Cuervo, presentó su renuncia al cargo luego de cuestionar la política de paz del presidente Gustavo Petro, al considerar que los diálogos impulsados por el Gobierno con grupos armados ilegales no contaron con condiciones claras para avanzar.
Cuervo, quien ocupaba la posición desde febrero, afirmó que hubo errores en el manejo de las negociaciones y señaló que el Gobierno debió establecer límites más firmes antes de sentarse a dialogar con organizaciones vinculadas al narcotráfico y otras actividades ilícitas.
El exministro sostuvo que las conversaciones debieron estar condicionadas al cese del reclutamiento de menores, los ataques contra comunidades y el asesinato de líderes sociales.
La salida de Cuervo ocurre en medio de críticas a la estrategia de “paz total” promovida por Petro, una iniciativa que buscaba negociar acuerdos con distintos grupos armados, incluyendo guerrillas, estructuras paramilitares y organizaciones criminales.
Colombia enfrenta una nueva escalada de violencia atribuida a grupos ilegales que disputan corredores estratégicos para el tráfico de drogas y otras economías ilícitas.
La renuncia de Cuervo se produce antes de la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella, quien ha prometido una política más fuerte contra los grupos armados y anunció medidas de mayor presión militar contra estas organizaciones.