
El Gobierno del Reino Unido anunció un plan para establecer un "toque de queda" digital dirigido a adolescentes de 16 y 17 años, con el propósito de reducir el uso de las redes sociales durante la madrugada y promover hábitos más saludables.
La medida contempla que las plataformas bloqueen el acceso de forma predeterminada entre la medianoche y las 6:00 de la mañana, aunque los usuarios podrán modificar esa configuración. La iniciativa también prevé que las aplicaciones desactiven por defecto funciones diseñadas para prolongar el tiempo de conexión, como el desplazamiento infinito y la reproducción automática de contenido.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia para reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos asociados al entorno digital.
Las autoridades británicas indicaron que la propuesta será presentada al Parlamento antes de finalizar el año con el objetivo de que entre en vigor en la primavera de 2027. La medida ha generado opiniones divididas: mientras algunos sectores la consideran un avance en favor del bienestar de los menores, otros cuestionan su eficacia al tratarse de una restricción que puede ser desactivada por los propios usuarios.