
En un giro drástico en su política de seguridad, el primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este lunes que el Gobierno proscribirá y declarará oficialmente como organización terrorista al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC), tras considerarlo una amenaza directa para la seguridad nacional del país.
La medida se presentará esta misma semana ante el Parlamento mediante un proyecto de reglamento que también incluye el veto a otros dos grupos vinculados a los servicios secretos de Teherán y Moscú: el Movimiento Islámico de los Compañeros de la Derecha (IMCR) y el Cuerpo de Voluntarios de la Dirección Principal de Inteligencia de las Fuerzas Armadas de Rusia (GRU).
Durante un encuentro con miembros de la comunidad judía en Downing Street, Starmer denunció que la Guardia Revolucionaria de Irán cuenta con un extenso historial en el uso de redes criminales e intermediarios para perpetrar ataques en suelo británico.
"Nunca permitiremos que este país se convierta en un patio de recreo para Estados que quieren sembrar el miedo, la división y la violencia en nuestras calles", sentenció el mandatario, asegurando que las nuevas herramientas legales facilitarán el procesamiento y encarcelamiento de quienes operen bajo las órdenes de estas potencias extranjeras.
De recibir la aprobación del Parlamento a finales de esta semana, el nuevo marco legal impondrá castigos severos:
La decisión llega tras registrarse en los últimos meses una oleada de incidentes, incluidos incendios provocados contra intereses de la comunidad judía e incluso propiedades del propio primer ministro Starmer; hechos que las investigaciones de inteligencia vinculan directamente con directrices de los gobiernos iraní y ruso.
Por su parte, la secretaria de Estado de Interior, Angela Eagle, ratificó mediante una declaración escrita que la Guardia Revolucionaria cumple con todos los criterios para ser proscrita, recordando que no actúa como una fuerza militar convencional, sino como un brazo del régimen que responde directamente ante el líder supremo de Irán para proyectar influencia y desestabilización en el extranjero.