
El Parlamento del Reino Unido aprobó de forma definitiva una ley que prohibirá la venta de tabaco a todas las personas nacidas a partir del 1 de enero de 2009, con el objetivo de formar la primera generación libre de esta adicción.
La iniciativa fue presentada hace dos años por el entonces gobierno conservador de Rishi Sunak y logró avanzar inicialmente gracias al respaldo del Partido Laborista, liderado en ese momento por Keir Starmer, pese a la oposición de varios legisladores conservadores.
Tras ganar las elecciones y asumir el poder, el gobierno de Starmer retomó el proyecto y lo impulsó hasta su aprobación. El ministro de Sanidad, Wes Streeting, destacó que la medida busca salvar vidas, reducir la presión sobre el sistema de salud y promover una sociedad más sana.
La llamada Ley de Tabaco y Vapeo establece que la edad mínima legal para fumar, actualmente en 18 años, aumentará progresivamente cada año, con la intención de impedir que las nuevas generaciones accedan al tabaco y erradicar su consumo entre los jóvenes para 2040.
Además, la normativa concede al Gobierno mayores facultades para regular el uso de cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros productos con nicotina, incluyendo restricciones a sabores atractivos y al diseño de los empaques.
También se ampliarán las zonas libres de humo, prohibiendo el vapeo en vehículos con menores, parques infantiles y alrededores de hospitales y centros educativos. No obstante, seguirá permitido en terrazas de bares y espacios abiertos al aire libre.
Tras alcanzar consenso entre ambas cámaras del Parlamento, la ley entrará en vigor una vez reciba la aprobación formal del monarca.