El Ministerio de Interior y Policía, junto a la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y varias alcaldías del Gran Santo Domingo, ejecuta un plan conjunto para ordenar las paradas de motoconchistas en la región. La medida busca mejorar la seguridad ciudadana y establecer mayor control sobre el transporte en motocicletas.
La iniciativa forma parte de un proceso de coordinación interinstitucional que incluye a los gobiernos locales y entidades vinculadas a la movilidad urbana.
El proceso fue encabezado por la ministra de Interior y Policía, Faride Raful, en una reunión de trabajo con el director de la Digesett, general Pascual Cruz Méndez, así como representantes de distintos ayuntamientos del Gran Santo Domingo.
Las autoridades dieron seguimiento a una mesa de trabajo previa realizada el 26 de mayo, donde se definieron los primeros lineamientos para la regulación de las paradas.
En este nuevo encuentro se estableció que los ayuntamientos tendrán responsabilidad directa en la autorización del uso de espacios públicos, así como en el registro formal de las paradas de motoconchos que operan en sus demarcaciones.
Dentro de las medidas acordadas se contempla la implementación de chalecos identificados por colores y numeración, diferenciados por provincias, con el fin de facilitar la identificación de los conductores y mejorar la supervisión del servicio.
También se exigirá a los motoconchistas contar con licencia de conducir vigente y un certificado de no antecedentes penales como requisito obligatorio para operar en las paradas reguladas. Asimismo, se realizará una clasificación técnica de los espacios donde funcionan estos puntos de transporte.
En la reunión participaron representantes de Santo Domingo Este, Norte, Oeste y el Distrito Nacional, junto a técnicos del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) y otras instituciones del sector.
Las autoridades indicaron que esta coordinación entre el Gobierno central y los gobiernos locales permitirá avanzar hacia un sistema de transporte más organizado, con mayor control y orientado a fortalecer la seguridad en el Gran Santo Domingo.