En un nuevo episodio de tensión en el sur de Siria, fuerzas israelíes asaltaron la aldea de Beit Jin este viernes, dejando al menos diez personas, incluyendo mujeres y niños, según informaron funcionarios sirios. El ataque se produjo cuando los residentes confrontaron a los soldados israelíes, provocando un intercambio de disparos.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria calificó el hecho como “una masacre horrenda” y reportó que decenas de familias huyeron de la aldea ante la violencia. La agencia estatal SANA detalló que la operación buscaba detener a hombres locales y que los soldados respondieron con fuego intenso a las protestas.
Por su parte, Israel afirmó que la incursión se realizó tras recibir información de inteligencia sobre sospechosos del Grupo Islámico (Jamaa Islamiya) operando en Beit Jin con el objetivo de atacar a civiles israelíes. Durante la redada, varios milicianos dispararon contra las tropas, hiriendo a seis soldados que fueron evacuados a un hospital. Las fuerzas israelíes respondieron con disparos y apoyo aéreo, asegurando que todos los sospechosos fueron detenidos y varios militantes abatidos.
Desde la caída del expresidente Bashar Assad en diciembre de 2024, Israel ha mantenido una postura vigilante frente a las nuevas autoridades en Siria, estableciendo una zona de amortiguamiento en el sur del país y realizando ataques aéreos sobre objetivos militares. Actualmente, ambos países, que no tienen relaciones diplomáticas, negocian un posible acuerdo de seguridad para reducir la escalada.