
Este sábado, los equipos de rescate recuperaron los cuerpos de los nueve esquiadores que murieron el martes en una avalancha en el norte de California, después de que las condiciones climáticas permitieran el acceso a la zona. Ocho de las víctimas habían sido localizadas el miércoles, pero una persona seguía desaparecida hasta este sábado, cuando su cuerpo también fue encontrado.
Entre las víctimas mortales se encontraban seis mujeres, esquiadoras experimentadas y amigas cercanas, junto con tres guías profesionales. Afortunadamente, seis miembros del grupo sobrevivieron a la avalancha, la cual fue la más mortífera en EE. UU. desde 1981.
El mal tiempo y el riesgo de más avalanchas impidieron que los cuerpos fueran recuperados de inmediato. La División de Seguridad y Salud Ocupacional de California ha abierto una investigación para determinar si la compañía Blackbird Mountain Guides, encargada de la expedición, incumplió las normas de seguridad.
Además, el Departamento del Alguacil del condado de Nevada está investigando por qué los esquiadores continuaron su travesía a pesar de los avisos de tormenta invernal, que dejaron hasta dos metros de nieve y vientos de 96 kilómetros por hora.
El Centro de Avalanchas de Sierra emitió alertas advirtiendo sobre las peligrosas condiciones de avalancha en la región, que incluye el área del lago Tahoe.