Diversos gremios del sector turístico y hotelero manifestaron su firme oposición a la reciente aprobación en el Congreso Nacional del proyecto de ley que modifica la Ley General de Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos No. 225-20, al considerar que la iniciativa carece de profundidad técnica, análisis de impacto y pone en riesgo la sostenibilidad ambiental, la competitividad del turismo y la autonomía de los gobiernos locales.
En un comunicado conjunto, las entidades alertaron que las reformas aprobadas abren paso a prácticas monopólicas que debilitan el sistema de gestión de residuos en el país y atentan contra los compromisos asumidos por el Estado y el sector turístico en materia ambiental.
La Asociación de Hoteles y Turismo de la República Dominicana (Asonahores) hizo un llamado al Poder Ejecutivo para que observe la pieza legislativa y promueva un proceso de diálogo abierto, técnico y participativo. Reiteró su disposición para colaborar con las autoridades y otros sectores en la elaboración de una legislación equilibrada que fomente el desarrollo sostenible, una gestión adecuada de los residuos y la libre competencia.
Los gremios también criticaron la inacción del Congreso frente al impacto del sargazo, al no reconocer esta macroalga como un residuo en la normativa ni establecer mecanismos para su valorización y disposición final. Señalan que el turismo y la hotelería han tenido que asumir, con recursos propios, la gestión de toneladas de sargazo que afectan las costas y la experiencia turística.
Además de Asonahores, suscriben el rechazo al proyecto la Asociación Dominicana de Empresas de Turismo Inmobiliario (Adeti), la Asociación Dominicana de Restaurantes (Aderes), la Asociación Dominicana de Comida Casual y Servicio Rápido (Adecor), la Asociación Dominicana de Agencias de Viajes y Turismo (Adavit), y varias asociaciones regionales de hoteles y empresas turísticas de todo el país.
Tras un análisis detallado del proyecto aprobado, las organizaciones advirtieron que las disposiciones incluidas comprometen los avances en la gestión integral de residuos sólidos y fragmentan los esfuerzos conjuntos entre el sector público y privado, en un momento en que la sostenibilidad ambiental es clave para la imagen y el desarrollo del turismo en República Dominicana.