
El analista de fútbol Jorge Rolando Bauger afirmó este lunes en El Sol de la Mañana que el Mundial de Fútbol 2026 sigue dejando escenas que van más allá de lo deportivo, al destacar la visita de los reyes de Países Bajos al camerino de la selección de Curazao tras su histórico empate ante Ecuador.
Bauger resaltó el momento en que el rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima bajaron al vestuario curazoleño para saludar, abrazar y celebrar con los jugadores, en una muestra de respaldo a una selección que representa a un país autónomo que forma parte del Reino de los Países Bajos.
El comentarista explicó que la escena llamó la atención porque la realeza decidió mezclarse directamente con los futbolistas en un espacio habitualmente reservado para el equipo, el cuerpo técnico y el personal deportivo.

Durante su intervención, Bauger describió con tono anecdótico el ambiente que se vive en un camerino después de un partido, donde los jugadores llegan sudados, eufóricos y cargados de emoción tras la competencia.
En ese contexto, subrayó que la presencia de los monarcas neerlandeses tuvo un valor simbólico importante, especialmente por el vínculo histórico y político entre Curazao y Países Bajos.
“El rey Guillermo Alejandro de los Países Bajos y la reina Máxima bajaron al camerino de Curazao a abrazarse con todos los jugadores”, expresó Bauger.
El analista señaló que el gesto fue una señal de apoyo hacia el equipo caribeño y destacó que muchos de los jugadores de Curazao tienen vínculos directos con Países Bajos.
“Fue extraordinario ver cómo la realeza se mezcla con los futbolistas”, agregó.
La selección de Curazao logró un empate 0-0 ante Ecuador, resultado que representó su primer punto en una Copa Mundial. El desempeño del equipo caribeño generó amplia repercusión internacional, especialmente por la actuación de su portero Eloy Room, quien fue una de las figuras del partido.
Bauger sostuvo que este tipo de episodios demuestran la fuerza cultural y emocional que puede tener el fútbol, no solo por lo que ocurre dentro del terreno de juego, sino también por las historias humanas y simbólicas que se producen alrededor de los equipos.
Durante su participación en el programa, el analista también recordó el histórico 22 de junio de 1986, fecha en que Diego Armando Maradona marcó dos de los goles más recordados en la historia de los mundiales frente a Inglaterra: la llamada “Mano de Dios” y el considerado por muchos como el mejor gol en la historia de la Copa del Mundo.
Bauger repasó además algunos detalles sobre los ingresos de la FIFA, los derechos de televisión, los patrocinadores del Mundial, el valor simbólico del trofeo y el impacto que tiene la Copa del Mundo en diferentes categorías del fútbol internacional.
Sobre los favoritos del torneo, el comentarista indicó que todavía es temprano para establecer una selección claramente dominante, debido a que aún no se ha definido completamente el panorama competitivo.