RD condena anuncio de Ortega sobre eliminar elecciones y Nicaragua responde con fuertes críticas

Nicaragua respondió a las críticas dominicanas con acusaciones de servidumbre y recordó la relación histórica entre figuras revolucionarias de ambos países. Gustavo Porras afirmó que habría elecciones bajo nuevas reglas.

Los gobiernos de República Dominicana y Nicaragua protagonizaron un intercambio diplomático luego de que la Cancillería dominicana condenara las declaraciones del presidente Daniel Ortega, quien afirmó que en territorio nicaragüense “no volverán a haber elecciones”.

Mediante un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano calificó el planteamiento como un “abierto desconocimiento de los principios esenciales de la democracia representativa” y del derecho de los ciudadanos nicaragüenses a elegir libremente a sus autoridades mediante comicios periódicos, transparentes, plurales y competitivos.

“Los pueblos de América tienen derecho a la democracia y sus gobiernos la obligación de promoverla y defenderla”, expresó el Gobierno dominicano, citando el artículo 1 de la Carta Democrática Interamericana.

La República Dominicana sostuvo que “ningún gobierno” puede atribuirse la facultad de privar a la población de expresar su voluntad soberana mediante el voto ni cerrar unilateralmente la vía electoral como mecanismo legítimo para la alternancia en el poder.

Asimismo, solicitó a las autoridades nicaragüenses rectificar esa posición y garantizar plenamente los derechos políticos y las libertades fundamentales, incluyendo la participación de la ciudadanía en elecciones “auténticas, competitivas y democráticas”.

La respuesta de Nicaragua

En respuesta, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua arremetió contra la postura dominicana y afirmó que resulta “increíble” que un pueblo que ha sufrido dictaduras, invasiones e intervenciones tenga “voces vasallas y servidumbres vergonzosas instaladas en sus máximas instituciones”.

“Hemos vivido las mismas miserias y los pueblos no tienen culpa de la deshonrosa conducta de ciertas figuras que creen ser de autoridad”, señaló la Cancillería nicaragüense, que también recordó la relación histórica entre el dominicano Gregorio Urbano Gilbert y el líder revolucionario Augusto C. Sandino.

Contexto

La controversia comenzó después de que Ortega, durante la conmemoración del 47 aniversario de la Revolución Sandinista, declarara que en Nicaragua no habría nuevas elecciones para que sectores opositores intentaran “atrapar el gobierno” y el poder.

Posteriormente, el presidente de la Asamblea Nacional de Nicaragua, Gustavo Porras, afirmó que sí se realizarían elecciones, aunque bajo un nuevo marco constitucional que impediría la participación de personas y organizaciones consideradas por el oficialismo como “golpistas”, “traidores a la patria” o financiadas desde el extranjero.