
El economista Raúl Féliz planteó este martes la posibilidad de que República Dominicana pueda importar energía desde Florida a través de un cable submarino, lo que permitiría acceder a costos similares a los de esa región de Estados Unidos.
La propuesta la hizo durante su participación en el programa El Sol de la Mañana, donde analizó la situación del sector eléctrico nacional.
Féliz recordó que la idea de interconexiones eléctricas no es nueva, pero destacó que los avances tecnológicos de los últimos años, como la transmisión en corriente directa de alta tensión, hacen viable transportar electricidad a largas distancias con mínimas pérdidas.
“Un electrón viaja a la velocidad de la luz y puede ser más barato que importar una molécula de hidrocarburo, que además contamina”, argumentó el economista.
El economista explicó que la distancia entre Florida y República Dominicana es comparable a proyectos de gran escala en China, donde se construyen presas capaces de suplir a ciudades como Shanghái y Pekín mediante cables de transmisión sin pérdidas significativas.
“Eso mismo es posible aquí, lo que nos permitiría disfrutar de un costo de energía similar al de Florida, con una matriz diversificada que incluye viento, sol, hidrocarburos y nuclear”, señaló.
A su juicio, una interconexión de ese tipo tendría ventajas adicionales: rompería la dinámica de un mercado eléctrico local con altos costos y fuerte concentración, a la vez que pondría presión competitiva sobre los generadores. “Implicaría ordenar este mercado oligopólico, porque habría un proveedor externo a un precio muy competitivo”, apuntó.
Sin embargo, Féliz aclaró que el problema del sector eléctrico dominicano no se reduce únicamente a la generación, sino también a la distribución. Recordó que, históricamente, el país pierde alrededor del 50% de la energía comprada, lo que se traduce en pérdidas millonarias. “No es solo tener suficiente generación, sino tenerla al costo correcto y evitar que la mitad se pierda en el camino”, dijo.
El economista criticó los elevados precios de algunas plantas, como las barcazas que llegan a producir electricidad a 70 centavos el kilovatio, muy por encima de lo que debería costar en un mercado competitivo. En contraste, subrayó que una interconexión con Estados Unidos abriría la posibilidad de estabilizar precios y asegurar mayor sostenibilidad para la industria local.
Féliz advirtió que el costo de la electricidad es un factor clave para la competitividad y el atractivo de República Dominicana en el contexto del nearshoring, es decir, la reubicación de industrias hacia países cercanos a Estados Unidos. “Si queremos atraer fábricas, necesitamos una energía barata y confiable”, puntualizó.

El economista también vinculó la crisis eléctrica con las finanzas públicas. Explicó que los subsidios al sector representan entre 1.4 y 1.5% del PIB, lo que agrava la presión sobre un presupuesto ya comprometido con el pago de intereses de la deuda. “Si recaudas 13 o 14% del PIB y destinas cuatro puntos a intereses y 1.5 a subsidios eléctricos, el margen para invertir en otras áreas es prácticamente nulo”, alertó.
Para enfrentar el problema de fondo, propuso reformas estructurales en las distribuidoras, que pasan por renovar cableado y reducir pérdidas técnicas, pero también por cambiar la política de subsidios indiscriminados. “Yo entiendo que los pobres tienen derecho a un consumo básico subsidiado, pero lo que no se puede es que todo el mundo acceda a tarifa cero. Eso debe detenerse”, señaló.
Finalmente, Féliz reconoció que la solución no es solo técnica, sino también política. Consideró que se requiere voluntad y consenso para ordenar un sector que por décadas ha sido fuente de ineficiencia y carga fiscal. “Han pasado más de 40 años y seguimos con el mismo problema. El reto está en enfrentar tanto el costo de la generación como las pérdidas y la cultura de no pago”, concluyó.