Rafael Santos impulsa transformación educativa y afirma que “la educación bien hecha transforma los pueblos”

La reforma busca crear un sistema educativo integrado, desde niveles iniciales hasta doctorado, evitando una simple fusión administrativa. Destacan la tecnología y la lectura como pilares para enfrentar futuros cambios globales.

Reforma educativa busca modernizar el sistema dominicano

El ministro de Educación Superior, Rafael Santos Badía, aseguró que el país se encamina hacia una transformación profunda del sistema educativo, orientada a preparar a las nuevas generaciones para los desafíos del futuro.

Durante su participación en el programa El Sol de la Mañana, el funcionario explicó que esta iniciativa responde a una visión impulsada por el Gobierno para adaptar la educación a los cambios tecnológicos, económicos y sociales, con el objetivo de formar el capital humano necesario para el desarrollo nacional.

“El país necesita una transformación de la educación que prepare para la vida y permita duplicar el tamaño de la economía”, expresó.

No se trata de fusión, sino de integración del sistema

Santos Badía aclaró que el debate no gira en torno a una simple fusión administrativa entre el Ministerio de Educación y el de Educación Superior, sino a la creación de un sistema educativo integrado, coherente y articulado desde los niveles iniciales hasta el doctorado.

Explicó que en América Latina la mayoría de los países operan con un solo ministerio educativo, y advirtió que unir estructuras sin una reforma profunda sería un error. “No se puede cargar un sistema colapsado con otro; lo que se necesita es transformarlo desde la base”, indicó.

En ese sentido, planteó la necesidad de una reforma legislativa y curricular que garantice una dirección única del sistema, desde la educación inicial hasta los niveles más avanzados.

Importante:

Tecnología, lectura y nuevos métodos como pilares del cambio

El ministro destacó que la transformación educativa debe centrarse en el uso de la tecnología, la adaptación a la inteligencia artificial y la formación de estudiantes con capacidad crítica y autonomía.

Señaló que el modelo actual responde a esquemas del siglo XIX, por lo que es necesario rediseñar el currículo, eliminar contenidos irrelevantes y reconocer que los estudiantes aprenden a diferentes ritmos.

Asimismo, enfatizó la importancia de fomentar el hábito de la lectura desde edades tempranas como base del aprendizaje. “La educación bien hecha transforma los pueblos”, afirmó, al tiempo que explicó que leer permite desarrollar habilidades fundamentales como la comprensión, la ortografía y el pensamiento crítico.

También propuso explorar métodos educativos más flexibles, como el estudio concentrado por materias, similar a enfoques utilizados en la educación de adultos.

Visión a largo plazo y adaptación a cambios globales

Santos Badía

advirtió que el mundo atraviesa una acelerada transformación impulsada por la tecnología, lo que obligará a replantear la educación para los próximos 40 años.

Indicó que muchos empleos desaparecerán debido a la automatización, por lo que el sistema educativo debe anticiparse a esos cambios y preparar a los estudiantes para nuevas realidades.

Puso como ejemplo el avance de países asiáticos en inteligencia artificial y desarrollo tecnológico, señalando que estos progresos están directamente vinculados a sistemas educativos enfocados en la innovación.