El dominicano Rafael Devers protagonizó un momento de confusión durante la novena entrada de la derrota 2-1 de los Gigantes de San Francisco ante los Marlins de Miami, luego de recibir una base por bolas y aparentemente intentar permanecer en el partido pese a que el equipo ya había decidido sustituirlo por un corredor emergente.
Devers, quien se desempeña como primera base de los Gigantes, hizo señas para indicar que estaba en condiciones de correr, mientras el corredor emergente Jonah Cox se preparaba para ingresar al juego. La situación generó dudas en el terreno, aunque finalmente el tres veces All-Star salió del encuentro.
El episodio ocurrió en un momento delicado para San Francisco, que atraviesa una temporada complicada con marca de 31-46 y uno de los peores registros de la liga. La acción también llamó la atención porque Devers venía lidiando con molestias en una pierna relacionadas con el corrido de bases.
Pese al incidente, el mánager Tony Vitello aseguró después del partido que no existe ningún conflicto con el pelotero dominicano y que la decisión de sustituirlo ya estaba tomada una vez fue anunciada desde el dugout.
Rafael Devers didn't want to be removed for a pinch runner after a leadoff walk to start the ninth pic.twitter.com/PR3DCOFd3M
— SF Giants on NBCS (@NBCSGiants) June 21, 2026

El dirigente Tony Vitello explicó que Devers había sido utilizado como bateador designado en el primer partido de la serie, luego del día de descanso, debido a molestias físicas que le afectaban al momento de correr las bases.
Según el mánager, el gesto de Devers no respondió a un problema interno, sino a su deseo de mantenerse en el terreno y competir en un momento importante del partido. Vitello indicó que el jugador hizo señas para dejar claro que estaba listo para correr, pero el cuerpo técnico ya había tomado la determinación.
“Nos hizo señas para indicarnos que estaba listo para correr”, dijo Vitello, quien también resaltó que prefiere contar con peloteros que quieran permanecer en el juego antes que con jugadores que eviten situaciones de presión.
El dirigente agregó que mantiene comunicación diaria con Devers y sostuvo que la relación entre ambos está bien, descartando cualquier tensión tras lo ocurrido en la novena entrada.

La situación se produce en un contexto de incertidumbre alrededor de Rafael Devers, quien, según reportes, figura entre los jugadores que podrían ser escuchados en ofertas por los Gigantes, pese al alto compromiso económico que todavía arrastra su contrato.
Devers tiene pendiente una suma significativa entre 2027 y 2033, incluyendo dinero diferido, lo que convierte cualquier posible movimiento en una operación compleja para San Francisco y para cualquier equipo interesado.
El dominicano llegó a los Gigantes en junio de 2025 mediante un importante cambio con los Medias Rojas de Boston, pero apenas un año después su nombre vuelve a estar vinculado a conversaciones de mercado.
Mientras tanto, San Francisco continúa buscando respuestas en una temporada difícil, en la que el equipo posee el tercer peor récord de la liga y necesita mejores resultados tanto de sus principales figuras como de su cuerpo técnico.