
El presidente de Vladímir Putin advirtió este jueves que “decenas de países en todo el mundo sufren por el desprecio de sus derechos soberanos”, en un contexto de creciente tensiones y conflictos globales, durante la ceremonia de entrega de cartas credenciales a más de treinta embajadores en el Kremlin, en Moscú.
Putin lamentó que la escena internacional se ha ido “degradando cada vez más”, señalando que la paz “no viene sola, sino que se construye cada día” y denunciando que muchas veces la diplomacia es reemplazada por acciones unilaterales que “consideran admisible imponer su voluntad, dar lecciones e impartir órdenes” bajo la lógica de la ley del más fuerte.

El mandatario ruso, que evitó mencionar expresamente temas polémicos como la situación en Venezuela o Irán, subrayó la necesidad de respetar el derecho internacional como base para un nuevo orden mundial “más justo y multipolar”, donde cada nación tenga el derecho de definir su propio modelo de desarrollo, decidir su destino y preservar su cultura sin injerencias externas.
Putin también se refirió a la intensificación de conflictos antiguos y la aparición de nuevos focos de tensión, al tiempo que abogó por reabrir el debate para la creación de una nueva arquitectura de seguridad global que contemple los intereses de todos los países y promueva la paz duradera.
Su intervención marcó su primera declaración pública amplia sobre la situación internacional de 2026, en un momento en que Rusia busca consolidar su papel en un sistema global más equilibrado entre grandes potencias.