
La Fundación Hermanos Jáquez puso en marcha el programa social “Envejecer con Dignidad”, una iniciativa destinada a mejorar las condiciones de vida de adultos mayores residentes en la comunidad de Jamey, provincia San Cristóbal, mediante asistencia económica, alimentaria y sanitaria.
Durante el lanzamiento, la presidenta de la organización, doctora Polina Araujo, apeló a la sensibilidad del Gobierno, el sector empresarial, las instituciones y la sociedad dominicana para brindar apoyo a personas que dedicaron gran parte de sus vidas a la agricultura, pero llegaron a la vejez sin una pensión ni ingresos estables.
El proyecto comenzó con un plan piloto de 15 beneficiarios, quienes recibirán una ayuda mensual de RD$2,000. De ese monto, RD$1,000 serán destinados a la compra de alimentos y otros RD$1,000 a medicamentos, representando para algunos el primer ingreso fijo recibido durante toda su vida.
La doctora Araujo explicó que “Envejecer con Dignidad” no se limitará a la entrega de recursos económicos, sino que contempla un acompañamiento integral para atender diferentes necesidades de los adultos mayores de la comunidad.
La iniciativa incluye asistencia alimentaria, apoyo para medicamentos, jornadas de salud, actividades recreativas y acompañamiento emocional. También contempla la realización de operativos médicos y gestiones para que los beneficiarios puedan acceder a pensiones del Estado.
El programa prevé además la entrega de bastones y otros dispositivos de apoyo para personas con discapacidad o movilidad reducida, así como actividades orientadas a fortalecer el bienestar físico, emocional y social de los envejecientes.
Aunque el proyecto comenzó con 15 personas, la fundación informó que ha identificado a más de 60 adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad que requieren asistencia permanente. La organización espera incorporar progresivamente a estas personas a medida que consiga mayores recursos.
Los fondos que sostienen actualmente el programa proceden de una pequeña empresa familiar dedicada a la comercialización de productos agrícolas. Sin embargo, Araujo reconoció que mantener la iniciativa y extenderla a otras personas supera la capacidad económica de la organización.
La presidenta de la fundación exhortó a empresarios, profesionales, artistas, funcionarios y ciudadanos a realizar aportes que permitan incrementar la cantidad de beneficiarios y llevar el proyecto a otras comunidades rurales de República Dominicana.
Araujo consideró que recibir una pensión constituye un derecho de toda persona envejeciente y afirmó que el Estado debe asumir un papel de garante para proteger a quienes trabajaron durante años, pero no cuentan con recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas.
El regidor Vladimir Corporán valoró el lanzamiento del programa y sostuvo que las instituciones públicas deben asumir un rol más activo en la protección de los adultos mayores que dedicaron su vida al trabajo agrícola y actualmente viven sin pensiones ni ingresos permanentes.
En la actividad participaron el alcalde de la demarcación, Valito Geraldo Puello; el gerente general de la fundación, Diógenes Salutiano; la directora del Centro Educativo Juan Pablo Duarte y Díez, Arelis Feliz; el pastor César Rodríguez Rosario, así como dirigentes comunitarios y otras personalidades.