Primer trasplante facial del mundo con donante de eutanasia se realiza en Barcelona

Un equipo de un centenar de profesionales del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona ha llevado a cabo el primer trasplante parcial de cara del mundo con una donante que recibió la eutanasia y que decidió hacer esta acción solidaria antes de morir.

El hospital de Barcelona lo detalló este lunes en una rueda de prensa en la que estaba la receptora, Carme, quien a través de una picadura de un insecto sufrió una infección que provocó la muerte de células y tejidos de su cara.

"Lo que podría haber quedado en una anécdota acabó siendo una experiencia horrible para ella y todos los familiares", lamentó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de ese centro, Joan-Pere Barret.

Esta situación causó una alteración severa de sus funciones del habla, de su respiración y de su nutrición, poniendo en peligro su vida.

Carme fue al hospital para que se le realizara una intervención de urgencia con el objetivo de recibir nutrientes y se le ofreció la posibilidad del trasplante de cara.

La paciente señaló este lunes que se encuentra "bien y contenta" y agradeció al equipo médico su trabajo y a la donante y su familia su generosidad.

Una mejor planificación gracias a la donante

Donante y receptor de un trasplante facial deben compartir sexo y grupo sanguíneo, y presentar unas medidas antropométricas de la cabeza semejantes.

La cara concentra la imagen que el individuo proyecta hacia los demás y está muy ligada a la identidad personal.

Con estos requisitos, tener una donación de alguien que había solicitado la eutanasia -proceso en el que pueden pasar semanas o meses entre la toma de la decisión y la muerte asistida- ayudó a una mejor planificación, según Barret.

"Tener una donante que recibió la eutanasia nos permitió la planificación en 3D tanto de la paciente como de la donante, cosa que facilitó el trabajo", explicó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados.

Todo ello sin que hubiera ninguna conexión entre la donante y la receptora, indicó por su parte el coordinador de Programas de Donación y Trasplantes de ese hospital, Alberto Sandiumenge, quien aseguró que cumplieron la ley de regulación de la eutanasia "estrictamente".

Una cirugía de máxima complejidad

La cirugía del trasplante de cara es de máxima complejidad, puede durar hasta 24 horas y requiere experiencia y recursos asistenciales de laboratorio.

Se trasplantan piel, tejido adiposo, nervios periféricos, musculatura facial y hueso de la cara, con estructuras que son pequeñas y con una disposición tridimensional compleja.

Solo se han realizado 54 trasplantes de cara en el mundo y hay una veintena de centros trasplantadores, entre ellos el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

Este hospital público, referente en España, apuesta por la investigación y la innovación aplicadas a la asistencia clínica. Cuenta con 11.000 profesionales y tiene en marcha 92 grupos de investigación y 1.377 ensayos clínicos activos, según datos de su página web.