El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina Peña, junto a otros siete magistrados, finalizará el próximo sábado su primer período en funciones, por lo que deberán ser evaluados este año por el Consejo Nacional de la Magistratura, organismo que aún no ha sido convocado para ese proceso.
A este proceso también se integrarán tres jueces que en diciembre pasado completaron dos períodos consecutivos, sumando 14 años en el tribunal. Se trata de Fran Euclides Soto Sánchez, Manuel Herrera Carbuccia y Francisco Antonio Jerez.
Junto a Molina Peña, los magistrados Vanessa E. Acosta Peralta, Samuel Arias Arzeno, Anselmo Alejandro Bello, María G. Garabito, Justiniano Montero Montero, Nancy Salcedo Fernández y Rafael Vásquez Goico fueron designados por el CNM el 4 de abril de 2019 para integrar la alta corte.
El artículo 180 de la Constitución de la República Dominicana establece que los jueces de la Suprema Corte, el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral pueden ser reelegidos por un nuevo período de siete años, previa evaluación de su desempeño por el Consejo Nacional de la Magistratura.
La normativa también dispone que el CNM, encabezado por el presidente de la República, es responsable de designar al presidente del alto tribunal, así como a sus sustitutos en caso de ausencia o impedimento.
Asimismo, se establece que al conformar la Suprema Corte, las tres cuartas partes de sus integrantes deben provenir de la carrera judicial, mientras que el resto puede ser seleccionado entre profesionales del derecho, académicos o miembros del Ministerio Público.
En 1997, el jurista Jorge Subero Isa fue designado como el primer presidente de la Suprema Corte bajo el entonces recién creado Consejo Nacional de la Magistratura.
Posteriormente, Subero Isa fue ratificado para un segundo período y, al concluir en 2011, fue sustituido en la presidencia por Mariano Germán, decisión que lo llevó a retirarse del tribunal.
Germán optó por no someterse a evaluación al finalizar su primer período en 2019, lo que dio paso a la designación de Luis Henry Molina Peña como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia.