En un contexto global marcado por la incertidumbre, la reciente disposición del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, de desclasificar la totalidad de los archivos estatales sobre fenómenos inexplicables y vida extraterrestre, ha generado una onda expansiva que llega hasta el Caribe.
La medida no solo pone a la humanidad en alerta, sino que abre una profunda interrogante en el plano local: ¿Podrían estos seres estar habitando suelo dominicano de manera inadvertida?
Para Ángel Luis Fernández, presidente de la Fundación 1A1, la respuesta es afirmativa y contundente. Durante una reciente intervención, el experto aseguró que la presencia de entidades no humanas en el país no es un fenómeno reciente, sino una realidad histórica que ha pasado desapercibida por la falta de observación crítica de los ciudadanos.
- "Ellos han estado aquí desde siempre. Efectivamente, hay países como la República Dominicana que no prestan atención a hechos que son realmente relevantes", afirmó Fernández.
El presidente de la fundación señaló puntos geográficos específicos de la capital dominicana como escenarios de avistamientos frecuentes. Según sus declaraciones, cualquier ciudadano que se acerque al Malecón de Santo Domingo al anochecer podrá notar anomalías atmosféricas, tales como destellos constantes y relámpagos que no producen estruendo, fenómenos que vincula directamente con esta actividad.
Uno de los puntos más polémicos de la exposición de Fernández radica en la capacidad de estos seres para mimetizarse con la población local. Según explicó, existen diversas "tipologías" o razas de individuos que son físicamente idénticos a los humanos, lo que les permite monitorear la sociedad desde adentro sin levantar sospechas.
Sin embargo, el experto detalló que poseen rasgos específicos que facilitarían su identificación para un ojo entrenado:
A pesar de los detalles proporcionados, la reacción en las calles de Santo Domingo refleja una marcada incredulidad. En un sondeo realizado por este medio, ciudadanos como Juan Carlos Pérez manifestaron su rechazo a estas teorías, fundamentando su postura en la ausencia de pruebas físicas irrefutables. "Yo no creo que existan porque no hay una evidencia real", sostuvo Pérez, reflejando el sentir de una parte considerable de la población que exige evidencias tangibles antes de dar crédito a tales afirmaciones.
Finalmente, Fernández advirtió que el hermetismo gubernamental a nivel mundial no es casual. Según su visión, la sociedad contemporánea no posee aún la madurez necesaria para asimilar la magnitud de este fenómeno, y una revelación abrupta sobre la naturaleza de los OVNIs y la vida extraterrestre podría desencadenar crisis psicológicas y sociales de gravedad.
Por el momento, mientras la administración estadounidense avanza en la liberación de expedientes secretos, en la República Dominicana el tema oscila entre la curiosidad científica, las teorías de expertos y el escepticismo de una ciudadanía que espera ver para creer.