
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de su gobierno han sostenido conversaciones con Estados Unidos con el objetivo de buscar soluciones al embargo que pesa sobre la isla y abordar diversos problemas bilaterales.
El mandatario realizó el anuncio en un video transmitido durante la madrugada de este viernes por la televisión nacional cubana, donde explicó que estos contactos se han producido en un contexto internacional que ha facilitado el diálogo.
“Hay factores internacionales que han facilitado estas conversaciones”, afirmó Díaz-Canel, quien añadió que el propósito de los intercambios es “en primer lugar, identificar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan una solución”.
Durante la transmisión también se pudo observar detrás del presidente a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como “el Cangrejo”. Díaz-Canel explicó que las conversaciones fueron dirigidas por él junto con el expresidente Raúl Castro y otros dirigentes del Partido Comunista de Cuba, aunque no precisó quiénes han participado por parte del gobierno estadounidense.
La confirmación llega después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara en reiteradas ocasiones que Washington mantenía diálogos con representantes cubanos, algo que hasta ahora no había sido confirmado públicamente por La Habana.
En una posterior conferencia de prensa, Díaz-Canel describió el proceso de negociación como delicado y reiteró la disposición de su gobierno a continuar las conversaciones.
“Esto es un proceso muy sensible que se aborda con responsabilidad y mucha sensibilidad”, señaló. Asimismo, indicó que Cuba ha planteado continuar el diálogo “bajo los principios de la igualdad y el respeto a los sistemas políticos de ambos países, a la soberanía y a la autodeterminación”.
El presidente cubano también se refirió a la grave crisis energética que enfrenta el país, la cual atribuyó al “bloqueo energético” impuesto por Estados Unidos. Según explicó, “hace tres meses que no entra combustible al país”, situación que ha agravado la escasez y provocado frecuentes apagones en la isla.
Díaz-Canel reconoció que la crisis tiene fuertes efectos sobre la población y sobre el funcionamiento de servicios esenciales. “El impacto es tremendo. Se manifiesta más brutal en estos temas de energía”, afirmó. Detalló que la falta de electricidad afecta áreas clave como la producción, las comunicaciones, los servicios médicos, la educación y el transporte.
El mandatario defendió además la gestión de su gobierno frente a las críticas internas y aseguró que los apagones no son una decisión deliberada. “Aquí no se apaga nada porque se quiera molestar a nadie”, dijo, al tiempo que agradeció el esfuerzo de los trabajadores del sistema eléctrico, quienes —según afirmó— en ocasiones trabajan más de 40 horas continuas para restablecer el servicio.
Finalmente, el presidente señaló que la crisis energética también tiene consecuencias en el sistema de salud del país. “En estos momentos en el país hay decenas de miles de personas esperando por una operación quirúrgica que no se puede desarrollar por la falta de energía eléctrica”, explicó.
Fuente: CNN en Español