El precio medio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó este miércoles los 4.23 dólares por galón, marcando un nuevo nivel elevado, de acuerdo con datos de la AAA.
El incremento está vinculado a factores geopolíticos que han afectado el suministro global de petróleo, en particular la situación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que circula una parte relevante del comercio mundial de crudo.
El comportamiento reciente de los precios responde a varios elementos del mercado energético internacional, entre ellos:
En ese contexto, el crudo intermedio de Texas (WTI), referencia en el mercado estadounidense, ha registrado aumentos en el último mes, superando los 100 dólares por barril. Asimismo, el petróleo Brent también ha experimentado alzas, situándose por encima de los 115 dólares.
La producción de la OPEP se ha visto reducida en semanas recientes, en parte debido a las condiciones del mercado y eventos que han afectado el flujo de exportaciones en la región del golfo Pérsico.
Analistas de Bank of America indicaron que el alza en los precios de la gasolina ya tiene efectos en algunos segmentos de la población, especialmente en hogares con menores ingresos.
En su evaluación señalan que existe “riesgo mayor si el aumento de los precios de la gasolina y el petróleo se traslada a otros productos de primera necesidad, como los alimentos y los servicios públicos”.
El comportamiento de los precios energéticos continúa siendo monitoreado por los mercados, ante la posibilidad de que las condiciones actuales se prolonguen y tengan efectos más amplios en la economía.