El Gobierno de Portugal aprobó una reforma al mercado de alquileres que busca aumentar la cantidad de viviendas disponibles y recuperar la confianza de los propietarios, al tiempo que establece un Fondo de Emergencia para la Vivienda destinado a apoyar a familias en situación de vulnerabilidad.
La iniciativa fue aprobada durante el Consejo de Ministros y contempla cambios al sistema de arrendamiento con el objetivo de facilitar que más propietarios coloquen sus inmuebles en alquiler. Según el Ejecutivo, unas 250 mil viviendas permanecen vacías debido a la incertidumbre legal que afecta a muchos dueños.
Entre las medidas anunciadas se incluye mayor libertad para negociar contratos, cambios en la actualización de los alquileres, flexibilización de las condiciones de fianza y pagos adelantados, además de procesos más rápidos para resolver conflictos entre propietarios e inquilinos.
Aunque las autoridades no informaron la inversión inicial del fondo, el Gobierno aseguró que este mecanismo permitirá que el Estado asuma la respuesta social ante emergencias habitacionales, protegiendo a los sectores más vulnerables.
La reforma llega en medio de una crisis de vivienda en Portugal, donde los precios de alquiler y compra han aumentado considerablemente en los últimos años, especialmente en ciudades como Lisboa y Oporto. Los nuevos contratos de alquiler han registrado fuertes incrementos desde 2017, dificultando el acceso a una vivienda para miles de ciudadanos.
El proyecto deberá ahora pasar por el Parlamento portugués, donde el Gobierno de centroderecha, al no contar con mayoría propia, necesitará acuerdos con sectores de la oposición para lograr su aprobación.
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