
EE. UU. intensifica presencia militar en la región. Expertos ven movimiento como gesto de presión hacia Venezuela.
El portaaviones USS Gerald Ford, el más moderno de la flota estadounidense, se dirige al mar Caribe y podría llegar en aproximadamente una semana, según informó el profesor Eric Hershberg, fundador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la American University.
El Pentágono ordenó el despliegue del buque y su grupo de ataque al Comando Sur desde el Mediterráneo, en medio de un aumento de tensiones con Venezuela y reportes de ataques a embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, cerca de las costas venezolanas y colombianas.
De acuerdo con el profesor Stephen Biddle, de la Columbia University, el portaaviones fue visto frente a la costa de Croacia, navegando hacia el Atlántico por el Estrecho de Gibraltar. Biddle advirtió que los buques de guerra pueden desactivar sus transmisiones de ubicación, por lo que su posición actual no puede confirmarse con precisión.
El envío del portaaviones eleva la tensión diplomática entre Estados Unidos y Venezuela, especialmente después de que el presidente Donald Trump ordenara a la CIA realizar operaciones encubiertas en territorio venezolano.
Aunque analistas coinciden en que el movimiento no necesariamente anticipa un ataque, algunos consideran que busca presionar al régimen de Nicolás Maduro o fomentar divisiones internas en el gobierno venezolano.
El operativo naval, que incluye buques, aviones de combate, un submarino y un destructor, representa la mayor movilización militar estadounidense en el Caribe desde 1989, durante la invasión de Panamá.