
El comportamiento de los gatos puede parecer misterioso, pero muchas de sus acciones tienen una lógica clara. Frotarse contra personas u objetos no es solo un gesto de afecto, sino una forma importante de comunicación felina que va más allá del maullido o el ronroneo.
Cuando un gato se frota contra ti —ya sea en las piernas, brazos o manos— está dejando su olor mediante feromonas que produce en zonas como las mejillas, la cabeza o la base de la cola. Este acto, conocido como marcaje, tiene un sentido territorial y social: el gato te está identificando como parte de su entorno de confianza.
“Cuando un gato decide frotarse contra una persona, debe considerarse como una especie de insignia de honor”, explicó la veterinaria Katie Grzyb a PetMD. Es una forma de saludo, de bienvenida y de reconocimiento. También puede acompañarse de ronroneos o maullidos, y en esos casos, el gato podría estar buscando atención o comida.
Además, este comportamiento sirve para identificar si una persona ha estado en contacto con otros animales, especialmente si es desconocida para el gato.
Frotarse contra muebles, puertas o bolsos también forma parte del mismo sistema. El gato deja su olor para sentirse más seguro, y al volver a marcar, renueva su ambiente como propio. No es una actitud agresiva, sino una rutina normal y pacífica.
Cuando varios gatos conviven, el frotamiento entre ellos ayuda a generar un “olor común” que fortalece el grupo y evita conflictos.
En resumen, si tu gato se frota contigo, está expresando confianza, seguridad y afecto.