Indicó que los recuerdos y los aprendizajes están juntos en el cerebro, por lo que los olores crean ese sello que te hace sentir cosas profundas y agradables.
"Cuando hacemos una carta, por eso decimos que cierres los ojos, para que con el olfato quieras ver, y así pongas la imagen de ese recuerdo", expresó.
Por otro lado, puntualizó que los lugares correctos para aplicar perfumes son las prominencias óseas, es decir, donde los huesos están próximos a la superficie.
"En la parte donde toman el pulso en las muñecas y como hay más microcirculación, entonces el perfume se activa", indicó.
"Detrás de las orejas, también se puede poner en el tobillo, en las prominencias óseas, es decir, donde se vean los huesitos, ahí ustedes se lo ponen", concluyó.