
Mientras adquirir un vehículo se ha vuelto cada vez más accesible en República Dominicana, comprar una vivienda continúa siendo un desafío para muchas familias, según explican expertos en economía, quienes además proponen medidas para facilitar el acceso a un hogar propio.
De acuerdo con los economistas Eury Cabral y Ernesto Jiménez, una de las principales razones de esta brecha está en las condiciones del financiamiento. Los vehículos requieren montos más bajos y plazos más cortos, lo que reduce el riesgo para las entidades financieras y agiliza los procesos de aprobación.

En ese sentido, Eury Cabral explicó que el nivel de riesgo es determinante al momento de otorgar un préstamo.
“Como los carros tienen un costo menor, hay menos riesgos para darte un préstamo. Para una casa, que es mucho mayor el monto que se va a prestar, el riesgo es mucho mayor. Lógicamente eso lleva a otro nivel de consumo; la gente en muchos casos prefiere en un primer momento tener el carro que la casa, y eso lleva también a que haya una mayor demanda en ese sentido”, señaló.

Por su parte, Ernesto Jiménez destacó que la facilidad de recuperación del bien también influye en la disposición de los bancos para otorgar financiamiento.
“Si al final del día el ciudadano no puede pagar el carro, el banco puede quitárselo y venderlo en un mercado como el dominicano, que es muy dinámico. Mientras que con una casa es más complicado; independientemente de que gana valor con el tiempo, requiere un poder adquisitivo mayor”, explicó.
El economista agregó que el monto inicial que se exige para adquirir una vivienda representa una barrera importante.
“Una casa puede costar cinco o seis millones de pesos, y cuando hablamos del inicial, muchas veces ese monto puede equivaler al costo total de un vehículo”, puntualizó.
Ante este panorama, ambos expertos consideran necesario que el Gobierno impulse políticas que incentiven el crédito hipotecario, como la reducción de tasas de interés, subsidios focalizados y facilidades para el pago inicial, especialmente dirigidas a familias de bajos ingresos.
Asimismo, plantean la importancia de fomentar la construcción de viviendas de bajo costo y fortalecer las alianzas público-privadas, con el objetivo de ampliar la oferta habitacional y equilibrar el mercado inmobiliario.
Los especialistas advierten que, sin la implementación de estas medidas, el acceso a una vivienda seguirá siendo limitado para una gran parte de la población, a pesar del crecimiento de la demanda y la necesidad de soluciones habitacionales en el país.