El ministro de Hacienda, Magín Díaz, afirmó este viernes en El Sol de la Mañana que el plan anticrisis presentado por el Gobierno responde a un contexto internacional complejo, marcado por el aumento de los combustibles, la presión sobre las finanzas públicas y la necesidad de preservar el gasto social sin ampliar de forma descontrolada el déficit fiscal.
“El mundo se ha complicado”, expresó Díaz, al explicar que el Gobierno diseñó un conjunto de medidas tributarias, de simplificación fiscal, estímulo a la inversión y combate a la evasión, con el objetivo de enfrentar los efectos de la crisis internacional y quitar presión al déficit.
El funcionario aseguró que el país no creó la crisis, pero debe responder a sus consecuencias. Indicó que, al cierre de esta semana, el Gobierno habrá destinado 20 mil millones de pesos al subsidio de los combustibles, pese a que los precios internos ya han aumentado alrededor de un 15 %.
Asimismo, Díaz explicó que traspasar de golpe todo el incremento del petróleo a los precios locales no sería una decisión socialmente sensible, debido a que impactaría el transporte, los alimentos y otros bienes de consumo mediante efectos de segunda ronda.
El funcionario aseguró que el plan fue concebido tomando en cuenta a la clase media. Entre las medidas más relevantes citó la indexación del mínimo exento del Impuesto Sobre la Renta, que será llevado a casi 40 mil pesos.
Según Díaz, ese monto cubre la canasta básica del segundo quintil y permitirá que el 85 % de los asalariados del país quede fuera del alcance del Impuesto Sobre la Renta.
También anunció un aumento de la deducción por gastos educativos, que pasará de 25 % a 30 %, con una disposición especial para familias con niños en condiciones especiales, como autismo, donde la deducción podrá elevarse hasta 50 %.
El ministro sostuvo que estas medidas están orientadas a aliviar cargas sobre hogares de ingresos medios y a construir un esquema fiscal más progresivo, en el que aporte más quien tenga mayor capacidad contributiva.
Díaz confirmó que el plan contempla un aumento del Impuesto Sobre la Renta de 27 % a 30 %, pero aclaró que no será aplicado a todas las empresas.
Explicó que la medida solo alcanzará a los grandes contribuyentes, específicamente a empresas con ventas superiores a 1,000 millones de pesos.
De acuerdo con el ministro, se trata de unas 1,080 empresas de un universo aproximado de 140 mil, las cuales representan entre el 70 % y 75 % de la recaudación. Díaz aseguró que la mayor parte de las empresas del país no será impactada por este aumento.
Una de las principales medidas de facilitación tributaria será la eliminación completa del anticipo para las microempresas.
El ministro informó que esta decisión impactará a unas 110 mil microempresas que declararon Impuesto Sobre la Renta el año pasado y pagaron anticipos, equivalentes al 78 % del universo de empresas que declararon renta.
Para las pequeñas empresas, el anticipo ya no sería pagado en 12 cuotas mensuales, sino en tres pagos durante el año.
En el caso del sector agropecuario, Díaz dijo que se atiende una demanda histórica al dar rango de ley a la eliminación de los anticipos y del impuesto a los activos para ese sector.
El plan también contempla medidas para dinamizar el crecimiento económico. Entre ellas, Díaz citó la depreciación acelerada para empresas que inviertan en maquinarias y equipos.
Esa disposición permitirá que las empresas reduzcan su carga de Impuesto Sobre la Renta en los primeros años de inversión, incentivando la modernización productiva.
Para los exportadores locales, el Gobierno propone reembolsar no solo el ITBIS, como ya ocurre, sino también los impuestos selectivos, con el objetivo de mejorar su competitividad.
El ministro anunció la eliminación gradual de varios impuestos que calificó como distorsionantes u obsoletos.
Entre ellos mencionó el impuesto de 1 % por constitución de compañías, el impuesto de 2 % por constitución de hipotecas y el impuesto selectivo aplicado a los seguros de vida.
También informó que serán derogadas leyes antiguas de control tributario, entre ellas normas de 1935 y 1966 vinculadas a alcoholes, cigarrillos y otros productos, debido a que hoy existen herramientas tecnológicas más modernas de fiscalización.
Díaz explicó que el impuesto sucesoral, vigente desde 1950, será actualizado. Indicó que los tramos exentos, que actualmente son de apenas 500 y 1,000 pesos, serán elevados a 1 millón y 2 millones de pesos.
Además, cuando un padre decida transferir en vida un inmueble a su hijo, la tasa bajará de 25 % a 3 %, equiparándose a una tasa más razonable para ese tipo de operación familiar.
En el caso de las personas físicas, el impuesto por ganancia de capital en la venta de inmuebles será reducido de 27 % a 10 %.
El ministro explicó que el plan incluye medidas para combatir la evasión fiscal, especialmente en casos de contribuyentes informales que importan bienes, pero no declaran ni pagan Impuesto Sobre la Renta.
Citó como ejemplo personas que importan vehículos usando una cédula, pero no aparecen registradas como contribuyentes formales.
Para enfrentar esa situación, el Gobierno implementará un sistema de percepción del ITBIS en Aduanas y aumentará algunas retenciones, que, según Díaz, no representan un impuesto nuevo, sino pagos a cuenta.
También se aplicarán herramientas tecnológicas de trazabilidad para alcoholes, cigarrillos y combustibles, con el objetivo de reducir evasión y mejorar el control tributario.
Díaz anunció una reducción de recargos tributarios y la creación de topes para evitar que las penalidades se vuelvan confiscatorias.
Explicó que existen casos en los que una deuda original de un millón de pesos puede convertirse en 15 millones por penalidades, situación que consideró irrazonable.
El plan también contempla descuentos por pronto pago bajo reglas establecidas en el Código Tributario, sin discrecionalidad administrativa, así como la formalización de acuerdos de pago.
Como parte del proceso, se incluirá una amnistía de deudas tributarias para quienes se acojan antes de final de año.
El ministro informó que será ampliado el régimen simplificado de tributación para facilitar la formalización de pequeños negocios. Entre los cambios figura la creación de un nuevo tramo de hasta 30 millones de pesos en ingresos.
También se propone aplicar impuestos selectivos a cigarrillos electrónicos, vapers y productos similares, con una carga equivalente a la de los cigarrillos tradicionales.
Además, se contempla un aumento en impuestos a juegos de azar y casinos, así como un incremento marginal al impuesto a transferencias electrónicas, de 0.15 % a 0.20 %, y un cargo adicional de 10 dólares a los pasajes aéreos.
Díaz también informó que se eliminará el ITBIS al asfalto y al Cemento Asfáltico AC-30, al considerar que ese gravamen representa una distorsión y genera problemas en la ejecución de obras de infraestructura vial.
El ministro afirmó que el paquete combina medidas de recaudación con disposiciones para dinamizar la economía, simplificar el sistema tributario, apoyar a la clase media y fortalecer el combate a la evasión.
Sostuvo que el proyecto es viable, razonable y progresivo, y que permitirá financiar subsidios, sostener la protección social y reducir parcialmente la presión sobre el déficit fiscal.