
El exsenador francés Joël Guerriau enfrenta un juicio en París acusado de drogar con MDMA (éxtasis) a la diputada Sandrine Josso con intención de abusar sexualmente de ella. La fiscalía pidió una condena de cuatro años de cárcel, tres de ellos efectivos, junto a la inhabilitación para cargos públicos, registro como delincuente sexual y tratamiento obligatorio.
Los hechos ocurrieron el 14 de noviembre de 2023, cuando Guerriau invitó a Josso a su apartamento en París. Ambos tenían una relación profesional desde hace diez años. La diputada relató que notó algo extraño en el sabor del champán que le ofrecieron y poco después sufrió síntomas como sudoración, náuseas y palpitaciones.
Josso logró salir del lugar fingiendo que debía regresar a la Asamblea Nacional. Acudió a urgencias, donde los análisis revelaron una alta dosis de MDMA. Al día siguiente, la policía encontró 30 gramos de la misma sustancia en la casa del exsenador.
Guerriau alegó que el champán estaba adulterado desde la noche anterior, cuando pensaba tomarlo él mismo para aliviar su ansiedad. Sin embargo, la investigación reveló que semanas antes había hecho búsquedas en internet sobre drogas como MDMA y GHB, y su relación con abusos sexuales.
“No se puede no ver el polvo al servir champán”, señaló el fiscal. Para la parte acusadora, el comportamiento del exsenador sigue el patrón típico de sumisión química.
Josso, de 50 años, describió cómo este hecho afectó su salud física y mental. Guerriau, quien ya renunció a su cargo, será sentenciado en los próximos días. El caso ocurre tras recientes reformas en Francia que redefinen la violación como cualquier acto sexual sin consentimiento expreso.