
Los precios del petróleo volvieron a subir este jueves y se aproximaron nuevamente a los 100 dólares por barril, impulsados por la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente y los temores de posibles interrupciones en el suministro energético a nivel global.
El crudo estadounidense de referencia registró un incremento de 5.4 %, alcanzando los 99.48 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, avanzó 3.5 % hasta ubicarse en 98.06 dólares.
Este repunte se produce en medio de tensiones entre Estados Unidos, Irán e Israel, a pesar del reciente anuncio de un alto al fuego. Reportes provenientes de medios iraníes apuntan a posibles acciones militares en el estrecho de Ormuz, una zona clave para el tránsito mundial de petróleo, lo que ha elevado la volatilidad en los mercados.
Expertos señalan que cualquier alteración en esa ruta estratégica podría afectar el flujo de crudo hacia los mercados internacionales, presionando aún más los precios. Incluso si se mantiene abierta la vía marítima, persiste el riesgo de nuevos conflictos que sostengan el alza del petróleo.
En este contexto, los inversionistas también reaccionan ante la posibilidad de que los países consumidores aumenten sus reservas por precaución, lo que podría reducir la oferta disponible en el mercado.
El comportamiento del crudo contrasta con la tendencia en los mercados financieros. En Wall Street, los principales índices registraron ligeras caídas, reflejando la incertidumbre económica y geopolítica. El S&P 500 retrocedió 0.2 %, el Dow Jones cayó 0.3 % y el Nasdaq disminuyó 0.2 %.
A esto se suman señales económicas mixtas en Estados Unidos, como una inflación levemente superior a lo previsto y un aumento en las solicitudes de subsidio por desempleo, factores que influyen en las decisiones de política monetaria.
El retorno del petróleo a niveles cercanos a los 100 dólares representa un cambio significativo frente a los aproximadamente 70 dólares previos al conflicto, y refuerza las preocupaciones sobre su impacto en la inflación global y en los costos energéticos para los consumidores.