
El petróleo cerró la jornada del jueves con una pequeña caída, mientras los inversionistas continúan atentos a la evolución del conflicto en Oriente Medio, donde persisten los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
Las acciones militares volvieron a intensificarse desde el 7 de julio, luego de ataques contra embarcaciones en el Golfo que fueron atribuidos a Irán.
Los analistas sugieren que esto se debe a una serie de factores, incluyendo la estabilidad de la moneda y la demanda constante en el sector.
Los nuevos episodios de violencia representan los mayores ataques desde el acuerdo de alto el fuego alcanzado en abril y complican las gestiones diplomáticas encaminadas a detener el conflicto.
Pese a esta situación, el valor del crudo ha mostrado estabilidad en las últimas sesiones, después del fuerte incremento registrado el lunes tras las declaraciones de Donald Trump sobre la posibilidad de tomar el control del estrecho de Ormuz.
El barril de Brent del mar del Norte, con vencimiento en septiembre, terminó con una disminución de 0.85 %, hasta ubicarse en 84.23 dólares.
En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), referencia estadounidense para entrega en agosto, descendió 0.82 %, cerrando en 78.95 dólares.
"Mientras la campaña de bombardeos de Estados Unidos evite golpear directamente las infraestructuras petroleras iraníes", el conflicto parece "convertirse en parte de la rutina y ser más o menos ignorado… hasta que llegue el momento en que eso ya no sea posible", considera John Evans, analista de PVM Energy.
"Parecería que está en marcha una fase de consolidación" de los precios, señala por su parte David Morrison, de Trade Nation. "Los inversores que apostaron al alza podrían estar tomándose un respiro".
Los especialistas de JP Morgan consideran que, pese al reinicio de las operaciones militares, "las dos partes buscarán negociar en lugar de embarcarse en una confrontación prolongada".
Pakistán, país que participa como mediador en las conversaciones, pidió este jueves a ambas naciones "fin a la violencia y retomar las negociaciones", dentro del protocolo de acuerdo firmado a mediados de junio.
Además, los mercados siguen vigilando el movimiento de embarcaciones en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que circulaba antes del conflicto alrededor de una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo.
La firma de seguimiento marítimo Kpler informó a la AFP que el miércoles fueron detectados nueve buques transportando materias primas, frente a los trece registrados el martes.