
El mandatario colombiano Gustavo Petro planteó con sarcasmo que el acto de transmisión de mando de su sucesor electo, Abelardo de la Espriella, se efectúe en la ciudad de Miami. La declaración surge en medio de las complicaciones logísticas y de seguridad para definir la sede oficial de la ceremonia programada para el 7 de agosto.
De la Espriella ha manifestado su intención de jurar al cargo dentro de una instalación militar en el departamento del Cauca para rendir homenaje a las Fuerzas Armadas, descartando la tradicional Plaza de Bolívar en Bogotá. No obstante, las exigencias de protocolo y los riesgos en la zona han demorado la confirmación de dicho emplazamiento.
Petro cuestionó el rechazo a los escenarios habituales de la capital y sugirió que la juramentación se realice en recintos naturales del territorio nacional, como la Sierra Nevada o la ciudad de Cali. Asimismo, reiteró sus señalamientos de irregularidades en los comicios del pasado 21 de junio, de los cuales no ha aportado pruebas formales.
Ante la insistencia del presidente electo, el Senado colombiano solicitó a la cúpula de las Fuerzas Militares un informe detallado sobre la viabilidad de trasladar la sesión parlamentaria al Cauca. La normativa constitucional contempla que la juramentación debe realizarse ante el Congreso, espacio que históricamente ha tenido como sede el Capitolio Nacional.