
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que no existen conversaciones en curso con Estados Unidos, en momentos en que la Administración de Donald Trump ha elevado la presión política y económica sobre la isla. La declaración del mandatario cubano se produjo luego de que Trump asegurara públicamente que Washington mantiene diálogo con La Habana.
A través de una serie de mensajes en la red social X, Díaz-Canel precisó que los únicos contactos vigentes entre ambos países corresponden a intercambios técnicos en materia migratoria, amparados en acuerdos bilaterales que, según dijo, Cuba cumple de manera estricta.
Sus declaraciones contrastan con lo expresado el domingo por el presidente estadounidense, quien afirmó a bordo del Air Force One que su gobierno está “hablando con Cuba”.
El mandatario cubano subrayó que los acuerdos migratorios entre ambos países continúan en vigor y forman parte de compromisos formales establecidos previamente. En ese contexto, sostuvo que cualquier avance en las relaciones bilaterales debe basarse en el respeto al derecho internacional y no en la presión económica, la hostilidad o las amenazas.
Las declaraciones del presidente cubano se producen en medio de un endurecimiento del discurso de Trump hacia La Habana, especialmente tras la captura del exmandatario venezolano Nicolás Maduro, aliado político del Gobierno cubano.
En mensajes difundidos en su red Truth Social, Trump advirtió que no habrá más petróleo ni dinero para Cuba y sugirió que el país debería “alcanzar un acuerdo” antes de que sea “demasiado tarde”, sin precisar los términos de esa propuesta.
Además, el presidente estadounidense compartió un comentario en redes sociales que aludía a la posibilidad de que el secretario de Estado, Marco Rubio, asumiera la presidencia de Cuba, comentario que reforzó el tono provocador del mensaje.