
La segunda vuelta presidencial de Perú continúa definiéndose voto a voto. Con el 95.7 % de las actas escrutadas, el candidato izquierdista Roberto Sánchez se mantiene al frente del conteo oficial con 50.07 % de los sufragios, apenas unos 26,000 votos por encima de la derechista Keiko Fujimori.
La ventaja de Sánchez, que había logrado ampliar su margen con el ingreso de votos rurales, volvió a reducirse por el avance del voto extranjero, segmento en el que Fujimori obtiene un respaldo amplio y donde aún falta una parte importante por contabilizar.
El conteo mantiene en incertidumbre el desenlace electoral, debido a que la diferencia entre ambos candidatos sigue siendo mínima. Fujimori, quien lideró inicialmente gracias al voto de Lima y otras zonas urbanas, ha recortado distancia con el apoyo de los peruanos residentes en el exterior, donde logra aproximadamente dos de cada tres votos.
Pese a que Sánchez continúa arriba en el escrutinio parcial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, analistas advierten que el resultado final dependerá de las actas pendientes, especialmente las del voto exterior y las observadas o impugnadas.

El presidente ejecutivo de Ipsos, Alfredo Torres, señaló que varios escenarios internos de la encuestadora favorecen a Fujimori, debido a que todavía falta incorporar una parte relevante del voto de los peruanos en el extranjero, históricamente más inclinado hacia la derecha.
La elección enfrenta dos proyectos políticos opuestos y vuelve a colocar a Perú ante un escenario de alta tensión electoral, con un país dividido entre el respaldo rural y andino de Sánchez y el apoyo urbano y exterior que favorece a Fujimori.