Entre los mensajes de despedida y expresiones de profundo dolor, hubo quienes recordaron un pedido especial de Pepe, quien puso de manifiesto el deseo que sus restos descansen junto a su perrita Manuela.
"El día que yo me muera he pedido que me incineren y que las cenizas las pongan ahí, abajo de ese árbol, junto a Manuela", había dicho Mujica, para luego rematar: "Cuanto más conozco a los humanos, más adoro a los perros".
La perrita, que falleció en junio de 2018, fue testigo de reuniones del más alto nivel de gobierno, de encuentros con diplomáticos y de entrevistas con decenas de medios de comunicación de todo el mundo.
Manuela llegó a la chacra de los Mujica a través de la hermana de Lucía. "Es medio marca perro", bromeaba Topolansky cuando le consultaban por su "curiosa" mascota.