
El dirigente político Pelegrín Castillo aseguró que la intervención de Estados Unidos en Venezuela era un desenlace previsible, debido a los cuantiosos recursos invertidos en el despliegue militar en la región. Sus declaraciones fueron ofrecidas durante una llamada telefónica al programa El Sol de la Mañana.
Castillo sostuvo que no era lógico que Estados Unidos movilizara flotas, aviones y alta tecnología únicamente para ejercer presión sin ejecutar una acción concreta. En ese contexto, afirmó que el mundo atraviesa lo que describió como la primera “guerra mundial híbrida”, caracterizada por conflictos simultáneos en múltiples escenarios y con actores que no siempre son Estados formales.

El político explicó que la situación en Venezuela forma parte de un escenario geoestratégico más amplio, vinculado a intereses globales como el control del petróleo y a tensiones previas entre Estados Unidos, Irán, Israel y otros países aliados. A su juicio, el conflicto venezolano estaba destinado a terminar en una intervención, debido a las contradicciones internas del régimen.
Castillo también señaló que Venezuela se encontraba “virtualmente intervenida” por agentes externos, particularmente por la influencia de Cuba en los aparatos de seguridad del gobierno de Nicolás Maduro, lo que, según dijo, quedó evidenciado en los recientes acontecimientos. Indicó que esa alianza habría llevado al país a un nivel de confrontación que representaba un alto riesgo para la estabilidad de toda la región.
Finalmente, planteó que el retorno de Estados Unidos a una estrategia centrada en el hemisferio occidental responde a una decisión geopolítica para recuperar control en su área de influencia natural, en medio de la competencia global con potencias como China, Rusia e Irán, y que Venezuela se ha convertido en uno de los principales escenarios de esa disputa.