
El exlanzador y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, Pedro Martínez, aseguró que integrar la selección de la República Dominicana para el Clásico Mundial de Béisbol 2026 es un privilegio que implica orgullo y responsabilidad. En su rol de asesor del gerente general Nelson Cruz, sostuvo que vestir la camiseta nacional representa mucho más que competir: significa honrar a la familia y al país.
Antes de referirse al torneo, Martínez destacó la figura de Juan Marichal, a quien describió como un referente histórico para el béisbol dominicano, no solo por sus logros deportivos, sino por su ejemplo de disciplina, valores y legado fuera del diamante.
Sobre el compromiso que implica el Clásico, el exserpentinero recordó que solo pudo representar a su país en una ocasión, experiencia que calificó como motivo de inmenso orgullo, más allá de los resultados obtenidos. Recalcó que formar parte del equipo nacional es un compromiso que debe asumirse con madurez y entrega.
En cuanto al roster anunciado, enfatizó que la salud física y mental de los jugadores será determinante, tomando en cuenta que el torneo se celebra en una etapa temprana de la temporada de Grandes Ligas. Subrayó que la preparación, el enfoque y el profesionalismo serán claves para competir al máximo nivel.
Martínez valoró la integración de figuras como Vladimir Guerrero Jr., Juan Soto, Ketel Marte y Geraldo Perdomo, agradeciendo su disposición de defender los colores patrios. Señaló que el talento debe ir acompañado de ejecución efectiva y concentración en cada encuentro.
Asimismo, reconoció que otras selecciones contarán con planteles de alto calibre, por lo que el desempeño dominicano dependerá del trabajo en equipo, la unidad y la capacidad de adaptación ante la exigencia internacional.
Finalmente, hizo un llamado a la afición para que brinde apoyo y comprensión, recordando que los jugadores darán lo mejor de sí para representar dignamente al país. Martínez concluyó reafirmando el orgullo de ser parte de la delegación y resaltó que el Clásico Mundial simboliza la identidad y la pasión beisbolera de la República Dominicana.