El periodista Pedro Jiménez afirmó en El Sol de la Mañana que, a pesar de los rumores y expectativas sobre el apresamiento de Nicolás Maduro, los principales líderes del régimen venezolano mantienen su influencia en el país.
Señaló que la salida de Maduro no implicaría necesariamente cambios profundos, debido a que los actores clave siguen operando desde posiciones estratégicas.
Jiménez indicó que muchos esperaban que la detención de Maduro trajera consecuencias más amplias para otros personajes de poder en el régimen.
“Uno quizás aspiraba a más. Y cuando digo aspiraba a más, me refiero a otros personajes de mucho poder, quizás con más poder, con más cerebro para ejecutar el mal que Nicolás Maduro”, expresó, subrayando la percepción de que el control sigue concentrado en figuras distintas a Maduro.
El periodista calificó a Maduro como un líder limitado en capacidad real, describiéndolo como un “payaso” que era manipulado por otros dentro del gobierno.
Según Jiménez, esta visión refuerza la idea de que los verdaderos responsables de las decisiones estratégicas permanecen activos. “Un títere que lo tenían ahí para entretener… pero los cerebros pensantes de ese régimen son los que hoy continúan con el poder”, añadió.
Jiménez planteó interrogantes sobre figuras como Diosdado Cabello, señalando que el análisis de los expertos internos sugiere que son estos líderes quienes realmente determinan las acciones del régimen. Subrayó que la continuidad de estas figuras mantiene la estructura política y la capacidad de decisión centralizada en manos de unos pocos.
El periodista también destacó que, ante esta situación, la oposición y la comunidad internacional deben considerar que la captura de Maduro no significaría automáticamente una transformación política o institucional.
Afirmó que el poder real sigue siendo ejercido por los mismos actores estratégicos que manejan la política y los recursos del país.
Jiménez insistió en que la ciudadanía y los observadores internacionales deben centrarse en los líderes con mayor capacidad de influencia dentro del régimen.
Sostuvo que, mientras los cerebros pensantes permanezcan en el poder, la situación política y social de Venezuela seguirá marcada por la continuidad de estas estructuras.