El exministro de Obras Públicas, el ingeniero Deligne Ascensión. Foto/fuente externa
Paso a desnivel de la Plaza de la Bander
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El ingeniero Deligne Ascensión afirmó este lunes que el nuevo paso a desnivel de la avenida 27 de Febrero con Luperón, inaugurado por el presidente Luis Abinader, constituye una solución integral para uno de los puntos de mayor congestión del Gran Santo Domingo.
Durante una entrevista en El Sol de la Mañana, Ascensión explicó que la obra beneficia a cientos de miles de conductores y mejora la conexión entre el Distrito Nacional, el Gran Santo Domingo y las provincias de la región sur del país.
Conexión más rápida con la región sur
El ingeniero destacó que la intersección de la 27 de Febrero con Luperón representa una de las principales salidas hacia el sur, debido a su conexión con la autopista 6 de Noviembre y la carretera Sánchez, vías que comunican a unas diez provincias.
“El paso más corto entre el Distrito Nacional y el sur está aquí”, expresó Ascensión al resaltar que la intervención forma parte de un circuito vial diseñado para mejorar la movilidad en toda la avenida 27 de Febrero.
Cuatro carriles y tránsito sin semáforos
Entre las principales características de la obra se encuentran cuatro carriles de circulación, un sistema de drenaje pluvial integrado y la eliminación de semáforos dentro del paso a desnivel, lo que permitirá un desplazamiento más continuo.
Ascensión indicó que el diseño fue seleccionado después de realizar estudios de tránsito y microsimulaciones para identificar una alternativa que ofreciera resultados inmediatos y que, al mismo tiempo, respondiera a las necesidades de movilidad de los próximos 15 o 20 años.
Drenaje pluvial, una prioridad de la obra
El exministro de Obras Públicas subrayó que uno de los componentes más relevantes del proyecto es la solución aplicada al problema de acumulación de agua que históricamente afectaba los puntos bajos de la avenida 27 de Febrero.
El sistema de drenaje pluvial fue integrado al paso a desnivel para aprovechar la pendiente natural del terreno, facilitar la salida del agua y reducir el riesgo de inundaciones durante lluvias intensas.
Ascensión explicó que la orientación de la obra también tomó en consideración el comportamiento de las aguas y la cantidad de vehículos que circulan en cada dirección, evitando alterar el curso natural del drenaje sin establecer las medidas necesarias.
Ajustes para mantener la fluidez
El ingeniero señaló que Obras Públicas y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre deberán trabajar en la sincronización de los semáforos ubicados antes y después de la obra, para garantizar que la fluidez conseguida dentro del paso a desnivel se mantenga en las vías cercanas.