
SANTO DOMINGO.– El uso del pasamontañas en espacios públicos volvió a generar debate en República Dominicana luego de que dos hombres lo utilizaran para ocultar su identidad durante un asalto ocurrido en el Centro Histórico de Santiago.
El hecho, captado por cámaras de seguridad, muestra a dos individuos que se desplazaban en una motocicleta con el rostro cubierto mientras asaltaban a una mujer en la intersección de las calles Salvador Cucurullo y Duarte. En medio del incidente, el conductor de un vehículo Hyundai Sonata embistió a los presuntos delincuentes, quienes posteriormente abandonaron la escena.
Este tipo de casos ha reavivado la discusión sobre si el uso de esta prenda debería ser regulado o prohibido en espacios públicos, debido a que facilita ocultar la identidad durante la comisión de delitos.
El pasamontañas es una prenda diseñada para cubrir la cabeza y el cuello, dejando visibles únicamente partes del rostro como los ojos o la nariz. Originalmente se utilizaba para proteger del frío extremo, especialmente en zonas montañosas y climas invernales.

El accesorio, conocido en inglés como balaclava, se popularizó en el siglo XIX durante la Batalla de Balaclava, en la Guerra de Crimea, cuando soldados británicos recibieron gorros tejidos para soportar las bajas temperaturas.
Con el paso del tiempo, su uso se extendió a ámbitos militares, deportivos y posteriormente a la moda urbana.
En los últimos años, el pasamontañas ha ganado popularidad en la República Dominicana, especialmente entre motociclistas y jóvenes influenciados por la cultura urbana, el hip hop y el dembow.
Durante la pandemia de COVID-19 su uso también se hizo más visible, debido a la normalización de accesorios para cubrir el rostro.
Actualmente es un producto de fácil acceso. En el mercado dominicano puede encontrarse entre 150 y 500 pesos, mientras que en plataformas internacionales sus precios oscilan entre 2 y 15 dólares.
En junio de 2024, la Policía Nacional realizó operativos en Santiago contra personas que transitaban por la vía pública utilizando pasamontañas u otros objetos que impedían su identificación.
En ese momento, las autoridades informaron la detención de al menos 180 personas durante los primeros días de los operativos.
No obstante, en el país no existe una prohibición general del uso de esta prenda, por lo que el debate sobre su regulación continúa abierto, especialmente en medio de preocupaciones relacionadas con la seguridad ciudadana.