
El papa León XIV sostuvo este jueves una audiencia privada en el Vaticano con el nuncio apostólico en Estados Unidos, Gabriele Caccia, en un contexto marcado por la reciente escalada del conflicto en Oriente Medio y las tensiones diplomáticas derivadas de las posiciones asumidas por Washington.
La reunión, confirmada por la Santa Sede, se produce pocos días después del nombramiento de Caccia como representante diplomático ante Estados Unidos y en medio del frágil alto al fuego acordado con Irán, tras semanas de enfrentamientos. Aunque no se han ofrecido detalles sobre los temas tratados, el encuentro ocurre en un momento clave para la diplomacia vaticana.
En este escenario, el Vaticano busca mantener canales activos de interlocución con actores internacionales relevantes, en medio de una coyuntura marcada por tensiones geopolíticas y advertencias sobre posibles escaladas en la región.
El papa León XIV ha mantenido una posición prudente, pero crítica frente al conflicto. En días recientes, cuestionó declaraciones del presidente Donald Trump relacionadas con posibles acciones militares, calificando como “inaceptable” cualquier amenaza que implique la destrucción de una civilización. Asimismo, ha exhortado a los fieles a promover canales de diálogo con autoridades políticas para rechazar la guerra.
Durante la Semana Santa, el pontífice reiteró su preocupación por la situación global, describiendo el momento actual como una “hora oscura” para la humanidad. En sus homilías, denunció la violencia y criticó a los líderes que buscan imponerse mediante la fuerza.
Además, en el marco de su agenda, recibió al consultor político David Axelrod, reforzando su interés en mantener vínculos con figuras influyentes del ámbito internacional.
La audiencia con el nuncio en Washington se interpreta como parte de los esfuerzos del Vaticano por incidir en un escenario internacional complejo, donde la diplomacia y el llamado al diálogo se posicionan como herramientas clave frente a la escalada de conflictos.