El papa León XIV reclamó este lunes a los obispos una respuesta firme frente a los casos de abusos dentro de la Iglesia, basada en la escucha, la verdad, la justicia, la reparación y una política cada vez más decidida de prevención.
Durante un discurso pronunciado en la sede de la Conferencia Episcopal Española, en Madrid, el pontífice calificó los abusos como una “plaga” y pidió no ignorar el dolor de quienes fueron heridos por personas que tenían la responsabilidad de protegerlos, incluidos miembros del clero.
León XIV afirmó que muchas víctimas atraviesan momentos de oscuridad y reclaman de la Iglesia una actitud cercana, responsable y reparadora. En ese sentido, insistió en la necesidad de fortalecer una cultura del cuidado que impida la repetición de estos hechos.
El papa también abordó el tema migratorio y pidió comprender el sufrimiento de quienes abandonan sus países sin recursos, sin redes de apoyo y con enormes dificultades para integrarse en nuevas sociedades.
Más tarde, durante su intervención ante las Cortes Generales de España, reclamó una respuesta migratoria coordinada, solidaria y eficaz, capaz de garantizar protección, acogida e integración real para las personas migrantes.
Ante diputados y senadores, León XIV también alertó sobre los riesgos de la polarización política y pidió que la pluralidad de ideas no se convierta en descalificación permanente del adversario. Llamó a los dirigentes públicos a “desarmar el lenguaje” y a favorecer una cultura de diálogo.
Antes de su discurso parlamentario, el papa firmó el libro de honor del Congreso con un mensaje en el que pidió que el respeto a los derechos de todos esté siempre presente en la labor legislativa.
La intervención de León XIV, considerada histórica por ser la primera de un papa ante el Parlamento español, concluyó con una prolongada ovación de diputados, senadores y autoridades presentes.