El Papa León XIV animó este martes a las fuerzas de seguridad a enfrentar la criminalidad «con la fuerza de la ley y la honestidad», en medio de un contexto global marcado por la violencia y los conflictos. Lo hizo durante una misa en el cuartel de los Carabineros en Castel Gandolfo, donde se encuentra descansando.
En su homilía, el pontífice de origen estadounidense y peruano exhortó a los agentes a mantener la confianza frente a las dificultades: «Frente a las injusticias que hieren el orden social, no cedáis a la tentación de pensar que el mal puede triunfar».
Pidió además que, «sobre todo en estos tiempos de guerras y violencia, se mantengan fieles a su juramento: como servidores del Estado, respondan al crimen con la fuerza de la ley y la honestidad. De esta manera, el Arma de Carabineros, la Benemérita, siempre merecerá la estima del pueblo italiano».
Durante la misa, León XIV también destacó la importancia de la devoción mariana como parte de la identidad del cuerpo policial, señalando que refleja su lema «Fieles a lo largo de los siglos» y el compromiso de servicio de cada miembro, incluso a costa de su propia vida.
El Papa concluyó manifestando su reconocimiento al trabajo de los Carabineros: «Expreso, por tanto, mi profunda gratitud por el noble y exigente servicio que el Arma presta a Italia y a sus ciudadanos, así como a favor de la Santa Sede y de los fieles que visitan Roma. Pienso especialmente en los muchos peregrinos de este año jubilar».
El ministro de Defensa de Italia, Guido Crosetto, estuvo presente durante la ceremonia, sentado en uno de los bancos de la primera fila. La misa, no anunciada previamente por la Santa Sede, también marca el retorno del uso de Castel Gandolfo como lugar de reposo papal, una costumbre que no se practicaba desde los casi trece años de pontificado de Francisco.